Gastronomía Eventos 2.0

Desde el principio hemos apostado por una cocina que sea fiel reflejo de nuestra filosofía: adaptabilidad, versatilidad, personalización. Por ello, nuestra gastronomía bebe de fuentes internacionales, sin olvidar lo local, fusionando creatividad e innovación, con el máximo respeto por la cocina de producto elaborado. Sólo así podemos llegar con éxito a un público tan rico obteniendo a la vez el reconocimiento que otorgan diferentes galardones nacionales e internacionales.

Kiko Moya

Kiko Moya Redrado nace en Cocentaina (Alicante) el 16 de septiembre de 1976. De familia de origen vasco – navarro, su primer contacto con la cocina se da en l’Escaleta a la edad de 14 años.

El restaurante familiar, por entonces ubicado en un semisótano en el centro de Cocentaina, estaba regentado por su padre Francisco (sumiller) y su tío Ramiro (cocina). Tanto sus respectivas mujeres, como toda la familia, colaboran en sacar adelante el negocio, y Kiko no es una excepción, primero en cocina y posteriormente en sala.

Esta vinculación con la hostelería anima a Kiko a cursar estudios de Técnico Superior en Restauración en el CDT de Alicante. Al centro acuden grandes de la gastronomía a impartir cursos y conferencias. En uno de ellos, Kiko convence al mismísimo Ferrán Adriá para hacer prácticas en El Bulli durante ese verano.

Será aquella experiencia la que agudice sus sentidos y su pasión por la cocina. Talaia o El Céller de Can Roca serán algunas de sus siguientes paradas. Y cada uno de ellos le aportará ese algo más que diferencia a los mejores.

Siempre había querido trasladar su establecimiento a una casa de campo. Y finalmente esto se produce en 2000. Allí, a las faldas del impresionante Montcabrer, rodeado de naturaleza, Kiko comienza a dar rienda suelta a su instinto. A esa imaginación que sólo es brillante cuando se apoya en una sólida formación académica, y en la experiencia adquirida de la mano de los mejores cocineros de nuestro país.

Su primo Alberto trabaja con él, como sumiller (el mejor de España en 2009 según la Real Academia Española de Gastronomía). Curiosamente, los roles familiares entre hijos y padres se han invertido. A partir de ahí, el éxito. Con mesura, sosiego y mucho trabajo. No es este buen terreno para la precipitación.

Y ese éxito es indiscutible. L’Escaleta perfecciona su propia identidad y enseguida es reconocida, ese mismo año, con una estrella Michelin, que ha conseguido renovar año tras año hasta la actualidad. Dos soles en la Guía Repsol, dos notas de 8,5 sobre 10 en Lo Mejor de la Gastronomía y Gourmetour, Mejor Restaurante por la Real Academia de la Gastronomía de la Comunidad Valenciana y 10º Mejor Restaurante Gastronómico de España por la Revista Condé Nast Traveler en 2010…. La lista sigue y sigue.

Kiko disfruta poniendo en valor el sabor del terruño. Aprendiendo, experimentando, investigándolo todo para que ese todo que es el producto final cumpla sus expectativas. Esta es su apuesta: que primen las materias, la nitidez de sus matices., consiguiendo que sus platos sorprendan por su sencillez, no por una artificiosa complejidad. Revitalizando técnicas austeras, redescubriendo sabores.